Buscar
  • Dori Pérez

"YA NO QUIERO SER" LA MISMA DE AYER...

No es que no quiera, es que no puedo. Ni tú tampoco, siento tener que recordarlo.


Hay cosas inevitables en la vida y una de ellas es que cambiamos, evolucionamos, dejan de interesarnos según qué cosas o personas. Es la "cara amarga" del Crecimiento Personal. Aunque, con el tiempo, paciencia y mucha aceptación y cariño, acabamos viendo que de amargo no tiene nada. Pero todo no se ve en el mismo momento.



Hace unos días llegaba a mí esta canción maravillosa de los grandes Niña Pastori y Miguel Poveda: "Ya no quiero ser".


Al oírla, se me clavaron varias frases. Y me hicieron reflexionar y "viajar" tanto...



"Hay cosas que se encienden y otras que se apagan",

"hay cosas que iluminan los suspiros del alma",

"hay cosas que se olvidan y otras que se clavan"...


Y es así, lo que se acaba se acaba, queramos asumirlo o no, aunque en otro momento nos quedáramos fascinados por su brillo. Es la vida, somos nosotros. Nacemos y morimos. Quedarnos dando vueltas sobre ello e intentarlas "resucitar" significa perder valiosas dosis de nuestra indispensable PAZ, nuestro irreversible tiempo, nuestra necesaria energía, nuestros soñados y deseados proyectos, nuestra ineludible evolución...


No es ser desagradecido, ni restar valor a esa época en la que eso/él/ella nos hacía sentirnos en la cresta de la ola. Eso no se borra,¡ imposible!, pero ¿a que ya nos ilusionan las cosas que lo hacían cuando teníamos 3 años de edad y en ese momento nos volvían locos?. Eso mismo. Inevitable.


¡Madre mía!, ¡cuánta resistencia ponemos cuando alguna etapa ha acabado o simplemente ya no nos hace vibrar, crecer tanto como tiempo atrás!, ¿verdad?. Cuánta culpa, cuánto enfado, cuánto intento en vano por obviar ese cambio en nosotros, cuánto miedo.

Me refiero a todo lo que forma parte de nuestra vida: trabajos, parejas, amigos.

¿Te suena esto de algo? A mí me resuena y mucho.


Quiero compartir esto contigo por si te ayuda a liberar un poco de peso.


Cuando conseguimos ACEPTAR que estamos en continua evolución, nos sentimos LIBRES.

Cuando, por fin, logramos SOLTAR lo que ya no nos hace crecer, dejamos de exigir allí fuera que nos acompañen.

Cuando AGRADECEMOS lo que esa situación o persona nos ayudó a ser más sabios, nos liberamos de sentimientos feos, oscuros y dañinos como el rencor o la ira.

Cuando ABRAZAMOS los cambios externos y, sobre todo, INTERNOS, disfrutamos de ellos y los siguientes dejamos de verlos como una amenaza y los pasamos a vivir como cuando éramos niños en un seguro PARQUE DE ATRACCIONES, en el que sabíamos que, a pesar del vértigo, solo iban a pasar cosas buenas.



Y lo sé, sé que esto parece muy fácil escribirlo y leerlo. Sé que estás pensando porque yo un día (o casi toda mi vida) estuve ahí, dentro de ti, sintiendo lo que sientes.


Y no, no es lo más sencillo del mundo, pero hay un día en el que tu propio corazón te empuja, te retira de tanto "agarre" a eso que ya no sientes dentro como lo sentías antes. Y, si no, la realidad, el día a día, LA VIDA, lo va colocando todo para que cambies el foco y ya dejes de sentirte desgraciada/o por haber cambiado...


Ah, ¡una cosa!, soy fiel admiradora del Refranero Español, pero, no puedo dejar de decir que el

"más vale malo conocido que bueno por conocer",

¡NO LO COMPARTO!


El mundo está lleno de personas buenas, de trabajos maravillosos, de amigos dispuestos a dar grandes momentos. Solo que aparecen cuando nos permitimos conectar con el amor, con las GANAS DE VIVIR, con el fluir, con las nuevas y frescas metas y salimos de lo estancado, de lo que YA NO NOS SUMA, de lo que nos iba bien cuando "éramos pequeños",

¡PERO AHORA SOMOS GRANDES!


Eso sí, SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE, ese adiós ha de ser desde el

"GRACIAS POR LO QUE ME AYUDASTE A CRECER, me toca seguir haciéndolo".

Y al igual que nosotros decidimos irnos por AMOR PROPIO, es otro gran acto de amor el DEJAR IR...


¡Y NO!, en absoluto

estoy abogando por irnos de los sitios o las relaciones a la primera de cambio!, ni mucho menos.

Claro que hay que reajustar, sopesar, hacer un listado de pros y contras, reposar antes de tomar según qué decisiones, pero una vez hecho todo esto, hemos de asumir que

hay cosas que acaban y otras tantas (muchas) que están esperando a ser vividas.


¿Cómo lo ves?


Aprovecho para mandarte un abrazo cargado de buena energía y todo el AMOR que te ayude a vencer el monstruo del MIEDO. La vida te tiene preparadas muchas más situaciones y relaciones que te van a hacer crecer de las que imaginas... Te lo puedo decir porque antes yo ya lo comprobé.







Acompañante de Valientes

@_doriperez

26 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
  • Instagram
  • YouTube
  • Facebook

© 2020 Dori Perez. Creado por Virginia Mallén.